Probióticos hidrolizados
Los probióticos constituyen la flora responsable de las fermentaciones
controladas, como por ejemplo en el kéfir, yogur, quesos, etc.
Estos probióticos hidrolizados constituyen los componentes necesarios para la
reproducción de la flora bacteriana benigna de la piel: al conformar parte de las
estructuras originales de estas bacterias, las mismas toman como propios los
componentes lisados, usándolos para su reproducción. Los beneficios obtenidos
son: mejorar la flora cutánea, incrementar las defensas de la piel, mantener
adecuados niveles de hidratación, aumentar la estabilidad de las formulaciones
cosméticas, entre otros.
Componentes hidrolizados:
- Streptococcus thermophilus: su lisado ha sido testeado tanto in vitro como en
cultivo de células humanas, observándose un incremento en los niveles de
ceramidas en los queratinocitos testeados. Es empleado como acondicionador
cutáneo, debido a que el ácido hialurónico forma parte de su membrana,
encontrándose disponible cuando el streptococcus se encuentra lisado.
- Lactobacillus acidophilus: su lisado demostró su efecto antiarrugas, ya que
evidenció eficacia en la regulación de los genes relacionados con el
envejecimiento cutáneo.
Asimismo, se demostró su capacidad en la regulación de la melanogénesis al
reducir la expresión de los genes específicos, tales como tirosinasa; esta acción
se observó a través de señales de regulación de cAMP.
- Lactobacillus rhamnosus: su lisado ha demostrado mejorar la función barrera
cutánea, incrementando las proteínas de unión celulares. Asimismo, se comprobó
la mejora de la piel con su aplicación luego del uso de un agente de limpieza
potencialmente irritante.
- Lactobacillus casei: su lisado a demostrado poseer capacidad regenerativa
cutánea, así como efecto antiinflamatorio y antipatogénico.
- Lactobacillus paracasei: junto con otros lactobacillus, es empleado en
productos cosméticos en casos de dermatitis atópica, evidenciándose además
una rápida reparación de la función barrera epitelial.
- Lactobacillus plantarum: su hidrolizado ha demostrado inducir la producción de
ácido hialurónico en forma intensa, así como regular la acción de las proteínas
responsables de la humectación, en modelos celulares.
- Bifidobacterium longum: su hidrolizado ha demostrado efectividad para mejorar
el aspecto de la piel sensible, reduciendo la inflamación a través de la reducción
en la vasodilatación, edema y desgranulación de las células mastocitos.
En una evaluación de tratamiento mensual, se observó una notable reducción en
la sequedad cutánea.
Porcentaje de uso: entre 1 y 3% máximo en productos cosméticos.
Solubilidad: soluble en agua, polialcoholes y tensioactivos.
pH del extracto: entre 5 y 6,5.
Fase afín: acuosa.
Recomendaciones de uso: agregar a la fase acuosa previo calentamiento o
mezclado, o sobre la emulsión ya formada, bajo agitación constante.
Temperatura de uso: máximo 80°C.
Observaciones: conservar refrigerado y a resguardo de la luz.